Más de 8.000 personas con melanoma de piel en 2023 en nuestro país, según estima la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Un dato preocupante que pone de relieve la necesidad de toma medidas de protección frente al sol y también de un diagnóstico precoz.

Según datos de la SEOM y la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN), entre 2002 y 2022 la tasa de incidencia anual ajustada por edad por cada 100.000 personas pasó de 10,5 a 16,3 casos en mujeres y de 10,8 a 14,6 en hombres, lo que supone un incremento anual del 2,5% y del 1,6% respectivamente.

Protección y diagnóstico precoz son la clave

Aunque el melanoma es un tipo de cáncer de piel menos frecuente, puede resultar muy agresivo, debido a su capacidad de diseminarse más rápido. La principal causa de este cáncer de piel, considerado como el más letal, son la exposición excesiva a la radiación ultravioleta, tanto solar como de cabinas de bronceado.

Para proteger la piel durante el verano es importante aplicar regularmente protector solar de factor 50+. Se debe aplicar media hora antes de la exposición y, ante una exposición prolongada, volver a aplicarlo cada dos horas. También es recomendable usar ropa protectora, sombreros y gafas de sol para proteger el rostro y los ojos de la exposición directa al sol. Se aconseja evitar la exposición al sol en las horas en las que los rayos UV son más intensos, así como mantenerse hidratado durante todo el día.

En cuanto al tratamiento del melanoma, este suele ser quirúrgico, aunque dependiendo de la fase evolutiva en la que se encuentre la enfermedad en el momento del diagnóstico, la localización del tumor, el espesor y la extensión del mismo, habrá que acudir también a radioterapia, quimioterapia, inmunoterapia o terapias